PULSIONES - Centro de estudio

CONSIDERACIONES SOBRE EL BIFASISMO SEXUAL FREUDIANO.

El presente trabajo tiene como objetivo desarrollar la conceptualización propuesta por la cátedra II de la materia "Psicologia evolutiva: adolescencia" (Universidad de Buenos Aires), sobre el  Hallazgo-creación de objeto como acontecimiento, y su vinculo con los conceptos Cuerpo sexuado vincular  y  Duelo historizante (Cordova, N. 2010), en relación con las implicancias que tienen sobre la producción subjetiva.


Para esto, resulta pertinente hacer un breve recorrido inicial por los conceptos de Freud  “bifasismo de la sexualidad” y “hallazgo de objeto”, del texto “Tres ensayos de una teoría sexual”(1905) que aportarán material clave para comprender la relación entre los objetos infantiles investidos libidinalmente, la elección de objeto y procreación como meta de la pulsión , que suceden con la entrada a la pubertad.

Luego se articularán los conceptos aportados por Silvia Bleichmar y Adrián Grassi sobre el  “entretiempo de la sexuación” (2010) que permitirá pensar la adolescencia como un puente entre las dos fases freudianas, donde se desarrollarán los trabajos psíquicos necesarios para la elaboración de la irrupción traumática de las pulsiones genitales.

Por último se abordarán el trabajos de Janine Puget, Julio Moreno y Nestor Córdova acerca de la inauguración de la vida sexual, la desinvestura de los objetos de la infancia y la resignificación de la historia familiar.

 

 


En “la Metamorfosis de la pubertad” [1],Freud, afirma que la sexualidad humana está constituida en dos fases: la primera es la sexualidad infantil, relacionada con las primeras inscripciones  libidinales, y la elección infantil primaria de objeto , precipitante del complejo de Edipo; La segunda fase es, periodo de latencia mediante, la conformación normal adulta, caracterizada por el desasimiento de la autoridad parental, y por la coincidencia de la corriente sensual de la pulsión (propiciada por la entrada a la pubertad) con la corriente tierna (surgida en la temprana infancia) en dirección al hallazgo objeto exogámico y la procreación como nuevo fin. Las pulsiones, antes parciales, ahora se hallan subordinadas bajo las pulsiones genitales.

 Freud afirma: “la pulsión (en la temprana infancia) tenía  un objeto fuera del cuerpo propio: el pecho materno. (…)  Después la pulsión sexual pasa a ser  regularmente auto erótica .Superado el periodo de latencia se restablece la relación originaria. El hallazgo (encuentro) de objeto es propiamente un reencuentro.” (pág. 203)


Para el psicoanálisis existen dos caminos para el hallazgo de objeto: por  apuntalamiento, siguiendo modelos de las figuras parentales y el narcisista, es decir, la elección objetal efectuada bajo el modelo de la relación del sujeto con su propia persona.

 La cátedra II de la materia "Psicologia evolutiva: adolescencia", aporta dos conceptualizaciones a la teoría freudiana que permiten (re)pensar la sexualidad humana y el hallazgo de objeto :

Para Silvia Bleichmar “…no  corresponden a una misma sexualidad,  sino a dos sexualidades diferentes , la primera implantada por el adulto durante los cuidados precoces  (…) y la segunda como un modo de recomposición ordenado , con una primacía  de carácter genital”. (bleichmar,2006)

Adrián Grassi[2] propone qué la conformación normal definitiva freudiana de la sexualidad adulta no se produce automáticamente luego de la culminación de la sexualidad infantil, sino que la aparición del deseo genital y los cambios corporales exceden la capacidad elaborativa del aparato infantil. La tramitación de estos cambios requieren de nuevas inscripciones, de nuevas organizaciones psíquicas, que permitan elaborar el trauma puberal. Para Grassi  lo puberal-adolescente  es el entretiempo de la sexuación, es decir  el trabajo psíquico que permite la metabolización de los nuevos elementos que irrumpen en el aparato con la llegada de la pubertad.


El segundo aporte de la cátedra es la conceptualización del hallazgo de objeto por alteridad,una tercera forma de hallazgo de objeto caracterizada por su ajenidad y extrañeza. Grassi propone que el "hallazgo freudiano”  no es encontrar, sino descubrir algo hasta entonces no conocido[3]. Para la cátedra “hallazgo” implica la actividad creativa del sujeto, por su captación de lo imprevisto. “La convicción de que puede surgir algo diferente a aquello que hay, es un acontecimiento”(Grassi, 2017). El hallazgo-creación de objeto como acontecimiento, es, descubrir algo nuevo,  algo hasta entonces desconocido, nos habla de un cambio de via que permite que el sujeto vaya de lo familiar hacia  heterofamiliar, es modificación de la producción subjetiva.

 En relación a esto, Julio Moreno[4] explica: “La adolescencia implica un acontecimiento, un cambio suplementario de la estructura que condiciona al individuo, un cambio  del discurso y de las situaciones donde transcurre la sexualidad. Nomina un cambio radical que no puede ser reducido a sus antecedentes. Siempre los excede”.


Janine Puget [5] también considera a la adolescencia como fundante de una nueva subjetividad. Afirma que el adolescente inaugura una nueva historia basada en la puesta en acción de un cuerpo sexuado vincular. Para la autora, este es un cuerpo que le da su cabal de significación a aquel cuerpo singular, el cuerpo erógeno autoerótico, correspondiente a la sexualidad infantil, marcado por lo familiar. El cuerpo erógeno refiere al espacio intrasubjetivo , que no necesita de un otro para constituirse porque, en sí, está completo. En cambio, el cuerpo sexuado vincular, el cuerpo sexuado de la adolescencia , se determina con un otro.

La autora afirma: “…La adolescencia se organiza cuando la experiencia de la sexuación pasa a ser posible, algo así como la instalación de una práctica y se registra como un acontecimiento (como lo piensa Badiou) que se torna origen de un proyecto. Se trata de un sistema vincular que no es anticipable por la familia de origen (...) Solo puede ser construida con un otro en una relación en la que la sexuación, o sea la intervención del cuerpo significado sexualmente, es la que le va a dar su impronta a esta nueva organización vincular.” (pág. 135).

Para ella, la puesta en acción del cuerpo sexuado vincular es el comienzo de una sexuación dentro de un vinculo de amor con posibilidades de procreación.


En este marco, el terreno familiar,  endogámico,  puede no aportar el espacio que la adolescencia reclama para desarrollarse. Según Puget , para constituirse como tal ,la adolescencia, debe realizar un doble trabajo de historización : construir una historia que tiene origen en la sexualidad vincular y reescribir aquella historia de la qué es portador por su pertenencia familiar.

Siguiendo esta idea, Néstor Córdova[6] propone que la historia de una vida requiere un reordenamiento de lo vivido que transforme los incidentes y acontecimientos vitales en una estructura inteligible que otorgue nuevos  sentidos. Para el autor, historizar es anudar los recuerdos a las palabras propias, para construir una versión subjetiva diferenciada del discurso parental. Para el elaborar lo infantil como pasado, se requiere asumir la muerte simbólica de los padres de la infancia y del niño maravilloso que el adolescente una vez fue. El autor propone que el adolescente deberá hacer un trabajo de duelo historizante .

Este proceso propiciara la decisiva operación del desasimiento de los objetos primordiales. Una vez liberado el alto monto de libido de esos objetos, esta estará disponible para investir esos nuevos encuentros que promete el futuro. “Para dejar atrás definitivamente el territorio de la infancia y lanzarse a la conquista del futuro, el adolescente debe ponerlo en pasado,historizarlo y duelarlo”. (pág. 6)


A modo de conclusión :

La conceptualización del hallazgo-creación de objeto permite  pensar la urgencia puberal de encontrar un objeto exterior, que no reduplique las características familiares, conocidas, sino que inscriba un acontecimiento que diferencie las investiduras del niño y la familia, de las posibilidades que augura el devenir.

 Para Adrian Grassi , “el hallazgo es nueva inscripción e inscripción de lo nuevo, creatividad propia por fuera del cuerpo familiar”[7]

La puesta en acción del cuerpo sexuado vincular que se pone en juego en el  primer acto sexual como practica posible, abre las puertas de la estructura familiar hacia la vida exogámica. Posibilita la búsqueda de un terreno solido para la construcción de una nueva historia que le sea propia y la reescritura de la  historia familiar de la que es poseedor.

Janine Puget plantea que el recorrido histórico que realice el adolescente “no va a ser una historización para recordar, sino una historización que otorgue nuevos sentidos”.[8]

Asumir la infancia como pasado y dejar atrás los objetos de amor infantiles en un trabajo de historización implica un trabajo de duelo. Este duelo historizante  permitirá configurar en el presente una narración del pasado de cara a la construcción del futuro.

El duelo historizante posibilita al cuerpo sexuado vincular hallar-crear a su objeto.

 

 

 

 

 Sobre del autor:

• Emiliano A. Gomez es Licenciado en psicología (UBA) y psicoanalista

• M.N. 79913

• Docente de la cátedra 081 "Fisiopatología y enfermedades psicosomáticas" (UBA), tutor de trabajos practicos en la Práctica Profesional 817 "Abordaje de las patologías del acto: la clínica en los bordes" (UBA), y coordinador docente de {Pulsiones}.


•Contacto:

emigomez.psi@gmail.com 

@emigomez.psi


 

 

 

 

REFERENCIAS: 


[1] Freud S. (1905) Tres ensayos de una teoría sexual. Freud S. Obras Completas. Volumen VII.Amorrurtu, 1976

[2] Grassi, A.  Adolescencia reorganización y nuevos modelos de subjetividad. En Entre niños, adolescentes y funciones parentales. Psicoanalisis e interdisciplina. Buenos Aires: Editorial Entreideas 2010.

[3] Esta conceptualización resulta cercana a los planteos de D.Winicott (1972) sobre creatividad y espacio transicional, los de P. Aulagnier (1991) sobre lo imprevisto del sentido que pueda tomar el proyecto identificatorio adolescente, y la “condena a explorar” que padece el adolescente por el peligro de la consumación del incesto de  M.Wasserman((2011).

[4] Moreno, J. La pubertad y el acontecimiento adolescente. En La infancia y sus bordes. Un desafio para el psicoanálisis. Buenos Aires: Paidos, 2014.

[5] Puget,J. Historizacion en la adolescencia Apdeba 17 de septiembre de 1997

[6] Cordova, N. Duelo e historizacion. Construir(se) un pasado- Elaborar un duelo- Inedito 2019

[7] Grassi, A.  Metamorfosis de la pubertad: el hallazgo(?) de objeto. En Entre niños, adolescentes y funciones parentales. Psicoanalisis e interdisciplina. Buenos Aires: Editorial Entreideas 2010.

[8] Puget,J. Historizacion en la adolescencia Apdeba 17 de septiembre de 1997


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