PULSIONES - Centro de estudio

ACELERADOS.

Coyuntura. El tiempo de la aceleración.


A la luz de trabajar sobre una posible reflexión acerca de las diferentes formas de malestar y sufrimiento que se presentan en las consultas clínicas, y por efecto la posición del analista, resulta necesario incluir y examinar una dimensión que suele ser incomoda de describir: la coyuntura político-económica mundial relacionada a las formas de trabajo y lazo social del ser hablante. Este esfuerzo permitirá construir de manera tentativa, un concepto que funcione como un “paradigma en marcha”; éste, sería el paradigma operativo encargado de empujar, mientras regula y controla, las producciones subjetivas de la nueva era postglobadizada.

Este es el “Horizonte de la época” . Ya hemos puntualizado ciertos aspectos sobre este capitón de la enseñanza lacaniana desde la mirada de Osvaldo Rodríguez .

La coyuntura que nos envuelve es un campo de tensión en el ejercicio de poderes de potencia cuasi simétrica. Mientras los Estados-nación buscan sostener una delimitación geográfica clara y una autonomía de gobernanza, desde una ratificación de las políticas nacionalistas (o en el peor de los casos, desde una apertura indiscriminada) o la fuerza bélica, durante el nuevo milenio se alzaron nuevas formas de gobierno: las instituciones transnacionales que condicionan a los estados-nación, como el FMI o el Banco Mundial; y las grandes corporaciones, que no tienen patria ni constitución nacional. Todo esto bajo el colapso climático global que se presenta, ya a esta altura como irremediable.

Los dominios de estos tres actores ciertas veces confluyen sobre las mismas coordenadas geográficas, y ciertas veces no. Pero en ambos casos, se manifiestan tensiones y acuerdos bajo la lógica de la obtención de un mismo recurso: el sujeto-capital. Se trata de un paradigma en el que el ser hablante es el objeto de trading en el mundo financiero post-capitalista. La estrategia del Otro es acelerar la producción de una subjetividad consumidora, de la cosecha de un cuerpo monetizado y por último, de la extracción final del capital para el relanzamiento el ciclo.

El aceleracionismo, desde una lectura político-filosófica de Marx, Guattari y Deleuze, propone empujar desde el propio núcleo hacia los bordes, como una explosión voluntaria, el conjunto de lógicas y practicas post-neoliberales del Siglo XXI.

El “Manifiesto por una política aceleracionista” (2013) plantea que el propio aparato del capitalismo bloquea de manera inconsciente, al estilo de la represión, la potencialidad del trabajo humano-tecnológico a fin de mantener una expansión ordenada de su propio ecosistema de normas y conductas. La política aceleracionista, desde de pensadores como el italiano Antonio Negri, propone “un vuelco completo dentro de las relaciones de clase”  liberando las fuerzas latentes de trabajo, a la vez que genera un nuevo “trabajo cognitivo “en el tejido social. Este trabajo cognitivo promovería asi, una nueva lógica discursiva y un ordenamiento creativo de prácticas y regulaciones sociales, objetivo último de la revolución aceleracionista.


Ahora bien, todo indica que nos encontramos exactamente en el epicentro de todas estas tensiones. El resultado, a nivel subjetivo, es el malestar y el sufrimiento psíquico al cual debemos atender.  Movimiento circular perpetuo inherente al concepto de época .


Sobre el malestar y sufrimiento. Novum Corpus


El reinado del modelo capitalista como promesa de discursos y prácticas que estarían al servicio de la mejora en la calidad de vida de las personas ha quedado muy atrás en el tiempo. No ha muerto, a mutado. Nos encontramos inmersos en el reino postcapitalista del nuevo siglo, productor de nuevos malestares y formas de goce. Tiempo de nuevas promesas

El capitalismo se alza ahora como un espectro que ha encontrado el método para poseer los cuerpos, y por default, corporizarse. El capitalismo parece haber encontrado la forma de reproducirse asi mismo de manera orgánica, transmitiendo en su herencia la ceguera del consumismo y la auto explotación, la entrega servil de toda producción de capital, y una percepción especular hipersevera y melancolizada.

Los psicoanalistas estamos frente al Nuevo Cuerpo del postcapitalismo. Novum Corpus.

La característica del Nuevo Cuerpo es una presunta ausencia de la materia deseante. Enmascarado bajo una materia que consume objetos o sustancias, el deseo como expresión del inconsciente freudiano no se vislumbra más que como una añoranza lejana. Solo aparece la voracidad del bien volátil que el mercado tiene para ofrecer de manera copiosa. Primer punto de sufrimiento que descoloca al sujeto en cuanto al deseo, y lo ubica bajo coordenadas erráticas y efímeras, volviendo inestable la actividad fantasmática.

La aceleración de la tecnología ha logrado transformar cuerpo libidinal en el cuerpo objeto. El Nuevo Cuerpo no contiene dentro de sí, la representación pasible de erogenizar, sino una captura fotográfica carente del monto de afecto característico de las neurosis freudianas. La vacuidad de la imagen. Lo imaginario especular que se fragua a la altura de la adolescencia, surge desde Instagram y Tiktok. El cuerpo postcapitalista es editable gracias a filtros, aplicaciones o mas radicalmente, desde intervenciones quirúrgicas. Segundo punto de sufrimiento que volatiliza la identidad, no como una elección plena, sino como temporalidad esquizoide que se impone desde “afuera”. 

La ascensión de la soledad ya no tiene una franja etaria correspondiente. Bajo las premisas de la hiperconectividad, el paradigma en marcha ha logrado que el Nuevo Cuerpo mantenga distancia imaginaria y simbólica del otro y del Otro. La vía de conexión del sujeto postcapitalista es virtual. Ya no hay lugar en la trama significante para la caricia tangible y la vibración de la voz. El par significante no se ha solidificado, por el contrario, es un holograma. El nuevo lazo social se sirve de la mostración corporal y la promiscuidad inadvertida para tener algo de “materialidad”. Tercer punto de sufrimiento que señala la melacolización de un Otro que nunca estuvo, dejando un vacío innombrable que impide la convocatoria por la via de la palabra.

El psicoanálisis del siglo XXI se encuentra bajo un nuevo escollo: El discurso capitalista del nuevo mundo ofrece y motiva un goce liberal, la posibilidad de un placer ad infinitum. El sujeto que emerge de allí goza y sufre, y curiosamente paga económicamente por ello consumiendo objetos. El discurso del analista como reverso del discurso del amo, en este nuevo paradigma, ¿de que supuestos teóricos se sirve para la dirección de la cura?.


Hacia una posible emancipación ético-clinica. Los desafíos del deseo.


Aún no sabemos exactamente qué es lo que el sujeto postcapitalista es capaz de decir o de resistir. Pero si sabemos que el sujeto del siglo XXI sufre y mucho; aun bajo diferentes condiciones, quizás en el mismo volumen que el sujeto del siglo XIX y XX.

El problema del aparato aceleracionista de la Nueva Era, es el de dejar por fuera de su articulación teórica la incapacidad corpórea y subjetiva de metabolizar la velocidad de sus propias transformaciones. Obviamente no le exigimos tal propiedad a los aceleracionistas.

Es tarea del Psicoanálisis formalizar los conceptos que acerquen al terreno del intercambio y discusión, las problemáticas subjetivas actuales.

El analista se sirve de la interpretación para el cálculo de una intervención, cálculo que solamente verifica su impacto cuando la intervención provoca un efecto. Una característica del nuevo terreno clínico es que la demanda del efecto es inmediata. Sin tiempo para el efecto analítico, el sujeto actual realiza la salida fantasmática tan rápidamente que suele terminando fuera de sus márgenes. Márgenes volátiles por cierto.

Detrás de esos límites fantasmáticos difusos se arman actings; sobre el Nuevo Cuerpo aparecen fenómenos psicosomáticos, anorexias y bulimias; y entre ambos, el cutting y los consumos problemáticos. Todo pasa a tal velocidad melancolizada, que no quedan registros de su origen. El pasaje al acto como salida radical, es la salida económica que el paradigma ofrece.

El discurso del analista como reverso del discurso capitalista, se sirve de la instrumentalización de nociones como la pausa, el impasse, la escansión en contrapunto a la aceleración. En medio de esta coyuntura, donde el analista esta tambien está incluido, el Psicoanálisis se propone desarmar el tiempo imaginario que viaja a una velocidad no metabolizable simbólicamente. Las mutaciones de lo real, desde lo imposible a lo real posible , y sus efectos sobre el objeto a exigen una formalización rigurosa que nos acerque a la tarea imposible de la transmisión.

Reflexionar sobre las diferentes formas de malestar y sufrimiento que se presentan en las consultas clinicas, y por efecto la posición del analista, es reflexionar acerca de los nuevos desafíos del deseo en el marco del paradigma del sujeto-capital. Se alza el contexto de las corporaciones, donde la batalla incluye a los cuerpos como objetivo; el dilema del sujeto es: cuerpo o corporación. 





Sobre del autor:

• Emiliano A. Gomez es Licenciado en psicología (UBA) y psicoanalista

• M.N. 79913

• Docente de la cátedra 081 "Fisiopatología y enfermedades psicosomáticas" (UBA), tutor de trabajos practicos en la Práctica Profesional 817 "Abordaje de las patologías del acto: la clínica en los bordes" (UBA), y coordinador docente de {Pulsiones}.


•Contacto:

emigomez.psi@gmail.com 

@emigomez.psi



Bibliografía:

Alvarez Bayon, … [et.al.] (2022) “las transformaciones del gusto y las neurosis trans”. En “Genero, sexuación y cuerpo”. 

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Gomez, E. A. (2022) “padecimientos del siglo XXi y posición del analista”. Disponible en http://academica.psi.uba.ar/Psi/Ope1078_.php

Lacan, J. (1936/1949) “El estadio del espejo como formador de la función del yo tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica”, en Escritos 1, México, Siglo XXI, 1980.

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Lacan, J. (1958). La dirección de la cura y los principios de su poder. Escritos 2. Buenos Aires: Siglo XXI Editores.

Lacan, J. (1962-63). El seminario. Libro 10: La angustia. Buenos Aires: Paidós.

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Lacan, J. (1966-67) El seminario. Libro 14: La lógica del fantasma, inédito.

Lacan, J. (1969-1970). El seminario. Libro 17: El reverso del psicoanálisis. Buenos Aires: Paidós.

Negri, A. (2014) "Riflessioni sul manifestó per una política accelerazionista", fue publicado el 11 de febrero de 2014 por EuroNomade (euronomade.info). Versión original.

Rodríguez, Osvaldo, “Apuntes para una transición de la subjetividad”, Innovaciones de la Práctica II. Anorexias, bulimias y obesidad, A. Donghi, JCE, Buenos Aires, 2007, pp. 39-65

Soria, Nieves (2019). Síntomas del discurso capitalista. XI Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología. XXVI Jornadas de Investigación. XV Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. I Encuentro de Investigación de Terapia Ocupacional. I Encuentro de Musicoterapia. Facultad de Psicología - Universidad de Buenos Aires.


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